jueves, 29 de noviembre de 2007

Un cuento corto...


Este es un microcuento que escribí para un concurso... espero ke alguien alguna vez entre a mi blog, lo lea y postee un comentario... jajajajaja...

Se titula "El Viajero"...

Abordo el tren al lugar indicado. No muy decidido pero pensando que esto me permitirá madurar.

Dormito. Siento la carga de traumas pasados, aunque ya no adolecen ni mi mente ni mi ser. Observo el paisaje y solo veo en el vidrio un reflejo, aquel personaje melancólico que habita dentro de mi subconsciente. El vagón disminuye velocidad hasta llegar a una vibración casi imperceptible.

Abre sus puertas liberando a cientos de seres aglomerados en el encierro intrínseco de sus paredes. Desciendo y me abro paso. Con tiempo a favor, mas veo que ya me aguardan con notoria pasividad. La sonrisa en su rostro me termina de convencer que es lo mejor. Aguardo algún movimiento. Mantiene su estoica quietud y luego, sin previo aviso, se vuelve a indicarme que ya es hora.

Comienzo a desvanecerme. Me percato de qué es lo que soy, ya con la convicción que mi partida es necesaria.

Soy el último recuerdo amargo de una mente dolida y magullada de tristeza, que ha encontrado la forma de liberar todo el peso que le causamos durante tantos años, el amor. Soy feliz porque él es feliz y me despido en silencio conforme desaparezco para siempre de su memoria.



Eso fue... para la posteridad... pronto un segundo microcuento... Licencia de Creative Commons
El Viajero by Mandrake_0 is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Mmmm... estaba leyendo tu blog y pensé en dejar un comentario, solo ahora, solo cuando ya he terminado de conocer tu otra faceta. La vulnerabilidad de tu alma es como la transparencia del cristal. Mi consejo es que trates de mantenerte así, tan tú como hasta ahora. Un disfrutón... jejejeje... esa es la persona que yo agradezco al cielo haber conocido, la que me salvó la vida, el alma y me devolvió la fé en la gente y las ganas de vivir y luchar por lo que es mio desde antes de nacer.

Tal vez las jugarretas del destino no permitieron que fuesemos más que una historia complementada, me hubiese sentido premiada con un compañero como tú para pasar el resto de nuestras vidas, y tu sabes que lo intenté, pero tu honestidad no permitió que llegásemos más allá.

Gracias Osito por todo y nada... por las risas, por las lágrimas (que siempre fueron de alegría), por esos abrazos cálidos que me dabas en el alma y por... por... por existir...

Un beso como a tí te gustan y donde tú los prefieres...

Ya sabes quién.

Mysagy dijo...

Has conseguido que mi corazón lata más rápido, que sintiera la necesidad de salir y enfrentarme a cosas desconocidas...pero sobretodo me has enamorado :D